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Las habilidades y las estaciones habituales describen qué trabajo suele poder hacer un empleado y dónde trabaja normalmente. Ayudan a determinar qué trabajo es relevante para esa persona, pero no lo asignan ni confirman su disponibilidad.

Diferencias clave

Las habilidades y estaciones habituales orientan la relevancia del trabajo. No sustituyen una asignación, un horario ni los permisos de acceso.
Un empleado puede tener habilidades sin disponer de un usuario. También puede tener usuario sin estar configurado para trabajo operativo.

Habilidades

Una habilidad se basa en un proceso. Por ejemplo, un empleado puede estar habilitado para Corte, Montaje o Inspección final. Las habilidades permiten relacionar empleados con operaciones compatibles con su capacidad. También ayudan a analizar qué personas cubren cada tipo de trabajo. Una habilidad expresa capacidad operativa. No garantiza que el empleado esté disponible ni que tenga una operación asignada.

Estaciones habituales

Una estación habitual indica dónde trabaja normalmente una persona. Permite dar relevancia al trabajo de su puesto o célula, aunque no limita su actividad a esa ubicación. La estación habitual y la estación de ejecución tampoco son equivalentes: la primera expresa una preferencia estable; la segunda pertenece a la operación concreta.

Ejemplo ilustrativo

Ana tiene la habilidad Soldadura y la estación habitual Célula 2. Estos datos se complementan. Ninguno permite deducir por sí solo los demás.

Relación con el modo de trabajo

El modo de trabajo puede combinar varias señales para presentar trabajo relevante:
Un nivel de detalle coherente con la organización real de la planta hace que habilidades y estaciones habituales distingan mejor el trabajo relevante.

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